MI DIETA POR EL MUNDO- COPENHAGUE Y MALMÖ

Buenos días/buenas tardes/buenas noches a todos aquellos que nos estáis leyendo. Con esta entrada queremos pediros perdón por la demora del primer vídeo de nuestra (espero) larga saga. La verdad es que cuando ya casi estaba listo, el ordenador ha decidido abandonarnos para siempre, llevándose consigo el vídeo. Hemos pecado de novatos (y creedme, me he pegado mis collejas por ello), porque NO LO GUARDAMOS EN NINGUNA OTRA PARTE. Así que, a parte de lo torpes que seguimos siendo a la hora de editar los vídeos, hemos tenido que comprar otro ordenador, pelearnos con el programa para instalarlo y VOLVER A EMPEZAR DE CERO. Si a esto le sumamos mis ganas de llorar y el poco tiempo que tenemos, en fin… Más de un mes después, al fin, parece que el vídeo ve la luz. Eso sí, podéis estar seguros de que está guardado en 3 ordenadores diferentes más el disco duro externo.

Como ya os dijimos (y como veréis claramente en el vídeo), el proyecto se nos ocurrió cuando terminamos el viaje, así que NADA de todo lo que veréis estaba grabado para ser visto por otras personas. El audio es malo, las conversaciones son poco profesionales y la información es insuficiente. Lo avisamos con antelación, porque sabemos que nos lo dirá más de uno. El lado positivo es que nos conoceréis como somos realmente en nuestro día a día y veréis que SIEMPRE HABLAMOS DE COMIDA. Somos unos frikis, está comprobado.

COPENHAGUE Y MALMÖ

Inicialmente, la idea era la de pasar más tiempo en Copenhague que en Malmö, pues habíamos leído que, en conjunto, es una ciudad más completa. Así que miramos (y reservamos) un hotel ahí, en el centro de la ciudad. Nos resultó bastante caro, a más de 100€ la noche y sin desayuno. Aun así, reservamos y estábamos dispuestos a pagar ese precio por ver la ciudad.

Un día, investigando, como siempre, vimos un vídeo en Youtube de una chica que decía que trabajaba en Copenhague y que vivía en Malmö, porque es más barata. Así que se nos encendió la bombilla y miramos a qué distancia se encuentra una ciudad de otra. Vimos que están separadas por un puente y que en bus son aproximadamente 50 minutos. Nos metimos en booking y vimos que, efectivamente, Malmö es mucho más barata que Copenhague: tres noches de hotel más desayuno por 263€, ¡súper bien! Así que reservamos el autobús por internet (10€ dos personas Copenhague-Malmö) y cogimos el hotel en el centro de la ciudad.

Nuestra intención, como he dicho antes, era la de regresar un día a Copenhague para ver bien la ciudad y vivirla un poco. La intención nos duró el tiempo que tardamos en asomar la nariz por las calles de la ciudad, unas calles anchas, sin tráfico, limpias, vivibles. La ciudad está llena de parques con estanques habitados por todo tipo de aves. Se respira en ella vida, naturaleza y buen humor. Todo esto sin contar que es de un 10% a un 20% más barata que Copenhague. Nos gustó tanto que al final decidimos quedarnos allí los tres días de vacaciones que nos quedaban, sin regresar a la capital danesa.

LAS COMIDAS

En el hotel teníamos contratado el desayuno, así que tuvimos que buscarnos un poco la vida para las demás comidas. Según llegamos, fuimos en busca de un supermercado para comprar lo necesario para la cena y la comida del día siguiente (llegamos a la hora de cenar, tras visitar durante todo el día Copenhague). Nos sorprendió lo fácil que es en Suecia encontrar comida sana, pues la mayoría de productos ofrece su “versión saludable”. Es un país muy comprometido con el medio ambiente y se nota, se nota mucho. España tiene mucho que aprender, de hecho. Hay una cantidad de productos biológicos y ecológicos que, me atrevo a decir, supera los que no lo son. ¡Bravo, Suecia!

No queremos dar muchos más detalles para que veáis el vídeo y os sorprenda, ¡sino ya sabréis todo lo que pasa!

¡Nos vemos en Youtube!

Valentina Mendola y Roberto Oliver